MALOS HÁBITOS

Información y consejos

Existen hábitos fisiólogicos como son la respiración, el habla y la deglución; y hábitos no fisiólogicos como son la succión del dedo, la respiración bucal, la deglución atípica o el uso prolongado del chupete o biberón. Éstos últimos son uno de los pricipales factores causantes de malas oclusiones.

 

Deglución atípica

 

Se caracteriza porque la lengua se interpone entre los dientes superiores e inferiores al deglutir, de forma que no ejerce presión sobre el paladar impidiendo el crecimiento en anchura del mismo.

El tratamiento se puede llevar a cabo combinando terapia muscular para reeducar a la lengua en su posición correcta y el uso de aparatología de ortodoncia.

 

Repiración Oral

 

La respiración normal, conocida como respiración nasal, es aquella en la que el aire entra libremente por la nariz con un cierre inmediato de la boca; la lengua se eleva y hace fuerza contra el paladar, estimulano su desarrollo.

Cuando la respiración se efectúa por la boca, la lengua se sitúa en una posición más baja para permitir la entrada de aire. Durante la respiración bucal, el aire transita por la cavidad buca, y como consecuencia el paladar se deforma y se profundiza y los orificios de la nariz no se expanden. Es fundamental el diagnóstico precoz para evitar alteraciones estéticas, dentales y funcionales o incluso la afectación de organos y estructuras alejadas de la cavidad oral.

 

Succión del dedo

 

La succión del dedo es uno de los hábitos más comunes en niños. Este hábito debe desaparecer cuando el niño tenga 2 años, debido aque ya están todos los dientes de leche en boca y las alteraciones mínimas producidas por la succión del dedo pueden resolverse espontáneamente. Si este hábito se mantiene en el tiempo, puede producir alteraciones en el desarrollo de los maxilares y de los dientes. La severidad depende de la frecuencia, de la intensidad, de la esposición en la boca y de qué dedo.

 

Uso Prolongado del chupete y biberón

 

El uso prolongado de ambos más allá de los 2 años, puede producir alteraciones de los maxilares y de las funciones orales. Si se deja de usar el chupete a tiempo, por lo general, el crecimiento se normaliza por sí sólo, pero si el hábito se mantiene:

- Los dientes centrales inferiores se desvían hacia dentro y los superiores hacia fuera.

- Se deforma y estrecha el paladar.

- Las arcadas pierden alineación correcta, lo cual da como resultado la llamada "mordida abierta o cruzada".

 

 

Existen otros hábitos que debemos observar, como la interposición labial, morder lápices y bolígrafos, mordisquear la cara interna de las mejillas. Los malos hábitos de pequeños pueden provocar alteraciones importantes. Si los observas acude a tu dentista.